Agroturismo

El valle del cabriel

Carta del Cabriel por un Agroturismo responsable.

Considerando que le turismo es la actividad económica de mayor escala e impacto en la sociedad contemporánea y que por lo tanto exige de la máxima atención y el máximo compromiso para que su implantación no destruya sino que por el contrario ayude al desarrollo justo y equilibrado de todos los pueblos y naciones y el mantenimiento del medio natural y la salud ecológica del planeta.

Que el verdadero propósito del viaje ha de ser siempre el fomento del conocimiento, la hermandad y la fraternidad entre todos los seres humanos del mundo y su desarrollo y una actividad económica no impuesta y liberadora.

Y que la soberanía cultural y alimentaria son derechos inalienables de las personas y las naciones.

PROPONEMOS QUE LOS VIAJEROS, LAS EMPRESAS, LOS TRABAJADORES Y LOS EMPRENDIMIENTOS, LOS PROMOTORES Y LOS OPERADORES ACTUEMOS Y TOMEMOS LA INICIATIVA PARA QUE:

1. En el viaje, el intercambio, el respeto, y el conocimiento mutuo sean los verdaderos protagonistas del turismo.

2. Viajemos para conocer, aprender y disfrutar de la cultura, la producción y la gastronomía del lugar al que se llega y no para imponer o exigir nuestros gustos o deseos.

3. Nos comprometamos en nuestros comportamiento personal o institucional a respetar y fomentar los derechos laborales y sindicales de los trabajadores turísticos en todos las fases y territorios.

4. A promover un verdadero desarrollo comunitario, el mantenimiento de los modelos y los medios de producción autónomos, el medio ambiente y los valores naturales.

5. A respetar y favorecer la soberanía alimentaria impidiendo por el contrario la desaparición de los medios y modos básicos de producción, elaboración y comercialización de alimentos que son la base para la autonomía y l alibertad de las personas y las naciones.

6. A fomentar el desarrollo y el respeto de los rdrechos humanos de todas las personas de la comunidad, de cualquier sexo, edad o condición.

7. A conocer, investigar y presentar antes, durante, y después del viaje, activa y documentadamente la realidad global y compleja, con luces y sombras del lugar y la sociedad que visitamos.

8. A fomentar los encuentros con las personas de la comunidad en la propia realidad y el uso de los establecimientos gestionados y promovidos por los miembros de dicha comunidad.

9. A realizar una distribución justa de os costes, gastos y beneficios económicos en todos las fases y momentos e informar con transpariencia de las misma.

10. A favorecer la participación y la libertad en la organización y elección de las actividades a realizar tanto de miembros de la comunidad como de los viajeros. Dicha organización colectiva se debe fomentar antes incluso del inicio del viaje en si.

11. A buscar y elegir una organización del tiempo con la calma y el tiempo necesarios para no distubar y para permitir un intercambio fructífero.

 

Viajar ha de ser una actividad reflexiva y pensada. No podemos quemar millones de litros de queroseno, contaminar y destruir comunidades y ecosistemas corriendo detrás de una quimera.

Pensemos, pidamos información, comentemos y cooperemos. Hagamos de nuestros viajes una experiencia inolvidable porque sean sendas de solidaridad y compromiso, siembras de mutua ayuda y respeto y navegaciones de pleno disfrute de la inmensa riqueza y diversidad humana y ambiental del planeta.

¡Salud a caminantes y navegantes y a quienes los acogen!

Valle del río Cabriel, primavera de 2009.